El domingo 25 de octubre de 2026, el programa 60 Minutes transmitió un reportaje sobre un hombre de Malí a quien Estados Unidos deportó a Ghana y a quien Ghana, según él, envió después a Malí, el único país al que un juez de inmigración había ordenado que no podía ser devuelto. Esa misma noche, el asesor jurídico general del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) publicó en X que había “revisado su expediente” (traducción) y describió el motivo en el que, según él, se basaba la solicitud. Al día siguiente, Fox News informó que había obtenido “en exclusiva” (traducción) su solicitud de asilo, y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) compartió ese reportaje en su cuenta oficial de X con comentarios sobre lo que decía la solicitud.
Más allá de lo que cada quien opine sobre el caso, toda persona que tiene una solicitud de asilo presentada tiene ahora una pregunta legítima: ¿puede el gobierno hacer pública mi solicitud de asilo? Esta página responde esa pregunta conforme al reglamento que la rige, explica el argumento que probablemente usará el gobierno e indica lo que un solicitante de asilo puede hacer, en la práctica, para protegerse.
La respuesta corta
La información de una solicitud de asilo es confidencial por reglamento federal, y esa protección no vence cuando se decide el caso. Solo puede compartirse con el consentimiento por escrito del solicitante, con funcionarios y tribunales de Estados Unidos para los fines específicos que enumera el reglamento, o “a discreción del Procurador General” (traducción), frase que el DHS interpreta hoy como una facultad del Secretario de Seguridad Nacional. Hablar de su caso en televisión no equivale a un consentimiento por escrito: la propia guía del DHS dice que, “en general”, no reconoce renuncias implícitas. La cláusula de discreción es el mejor argumento del gobierno, y ningún tribunal ha definido todavía hasta dónde llega.
| Pregunta | Respuesta (verificada el 27 de octubre de 2026) |
|---|---|
| ¿Es confidencial mi formulario I-589? | Sí. 8 CFR 208.6 y su equivalente para la corte de inmigración, 8 CFR 1208.6. |
| ¿Termina la protección cuando el juez decide? | No. El reglamento no tiene fecha de vencimiento. |
| ¿Hablar con la prensa equivale a renunciar a ella? | No, según la guía escrita del propio DHS, que exige consentimiento por escrito. |
| ¿Puede el gobierno divulgarla de todos modos? | Posiblemente, con base en la cláusula de “discreción”. Sus límites no se han puesto a prueba. |
| ¿Puedo demandar por daños si se filtra? | Por lo general, no, por las razones que se explican más abajo. La filtración puede tener peso, en cambio, dentro de su caso de inmigración. |
¿Qué ocurrió en el caso que dio origen a esta pregunta?
Los hechos que siguen provienen de los reportajes publicados y de las declaraciones públicas de las partes. Ningún tribunal los ha decidido, y el caso está pendiente.
Según el artículo de CBS News que acompañó la transmisión, Moussa Diawara llegó a Estados Unidos con una visa de turista a los 32 años y permaneció después de su vencimiento. En 2012, un juez de inmigración le concedió la retención de expulsión (withholding of removal), que impedía al gobierno enviarlo a Malí pero dejaba abierta la posibilidad de expulsarlo a otro país. Vivía cerca de Houston con su esposa y sus dos hijos, ciudadanos estadounidenses; tenía permiso de trabajo y no tiene antecedentes penales. ICE lo arrestó el 11 de julio de 2026 y lo envió en avión a Ghana a fines de julio. Él afirma que, a los pocos días, funcionarios ghaneses lo subieron a un vuelo con destino a Malí. Su abogado ha pedido a un tribunal federal en Washington, D.C., que ordene su regreso.
El DHS disputa esa versión. Su asesor jurídico general dijo a 60 Minutes que el señor Diawara “fue llevado en avión a Ghana” (traducción); después, el DHS calificó de “error administrativo” (traducción) un formulario médico que indicaba Malí como destino, dijo que Ghana había dado garantías diplomáticas sobre su seguridad y cuestionó la credibilidad de su solicitud de protección. CBS informó que su corresponsal habló con 19 personas del mismo vuelo, y que 17 de ellas dijeron que Ghana las envió a países a los que jueces estadounidenses habían resuelto que no debían ser devueltas.
El reportaje de 60 Minutes describió su temor a regresar a Malí como basado en su conversión al cristianismo. El asesor jurídico general del DHS y, después, Fox News, a partir de la solicitud que obtuvo, afirmaron que la solicitud se basaba en otro motivo. La publicación de ICE calificó el reportaje de “sorprendentemente mal investigado” (traducción) y dijo que ahora él enfrenta acusaciones de fraude migratorio. No reproducimos ni citamos aquí su solicitud, porque la manera en que su contenido se hizo público es precisamente el tema de esta página. Tampoco tomamos posición sobre si su solicitud era verdadera. Esa pregunta corresponde a un juez de inmigración, mediante el procedimiento que se describe más abajo, y no a un ciclo de noticias.
¿Es confidencial mi solicitud de asilo?
Sí. La norma aplicable es 8 CFR 208.6(a), y la corte de inmigración aplica el mismo texto en 8 CFR 1208.6(a). Dicho en términos sencillos, la información contenida en cualquier solicitud de asilo o relacionada con ella, así como los registros de las entrevistas de temor creíble y temor razonable, no puede divulgarse sin el consentimiento por escrito del solicitante, salvo en los casos que permite el reglamento o a discreción del Procurador General. Un segundo párrafo protege otros registros de la agencia de inmigración y de la corte de inmigración que muestren que una persona determinada solicitó asilo o pasó por una entrevista de temor.
Tres aspectos del alcance de la norma son los más importantes:
- Las solicitudes de retención de expulsión y de protección bajo la CAT también están protegidas. El formulario I-589 es una sola solicitud de asilo, de retención de expulsión y de protección bajo la Convención contra la Tortura. Una persona que solo obtuvo la retención de expulsión de todos modos presentó una solicitud de asilo.
- El hecho mismo de haber solicitado asilo está protegido. Los tribunales y el DHS usan la misma prueba para determinar si hubo una violación: una divulgación que permite a un tercero vincular la identidad del solicitante con el hecho de que solicitó asilo, con hechos o alegaciones específicas de su solicitud, o con hechos que permiten deducir razonablemente que la presentó. El Segundo Circuito adoptó esa prueba en Lin v. U.S. Department of Justice, 459 F.3d 255 (2d Cir. 2006), tomándola de la propia guía del DHS.
- No tiene fecha de vencimiento. Nada en el reglamento lo limita a los casos pendientes, y nada lo da por terminado cuando un juez de inmigración decide, cuando vence el plazo para apelar o cuando la persona es expulsada. Los peligros que la norma busca evitar, las represalias contra el solicitante o contra sus familiares en el extranjero, tampoco terminan en esos momentos.
La norma existe por lo que puede provocar una filtración. La hoja informativa de la División de Asilo de USCIS sobre el reglamento de confidencialidad (18 de octubre de 2012) explica que esta información, si se divulga públicamente, podría exponer al solicitante a represalias de un gobierno o de actores no estatales si es devuelto a su país, o poner en peligro a familiares que aún viven allí.
¿Quién tiene permitido ver mi solicitud de asilo?
El reglamento enumera quiénes pueden ver el expediente sin el consentimiento del solicitante, y la lista es corta. Según 8 CFR 208.6(c), la norma de confidencialidad no se aplica a la divulgación a:
- funcionarios o contratistas del gobierno de Estados Unidos que necesiten la información para decidir solicitudes de asilo o entrevistas de temor, para defender demandas derivadas de esas decisiones, o para una investigación del gobierno de Estados Unidos sobre un asunto penal o civil; y
- tribunales federales, estatales o locales de Estados Unidos que examinen una acción legal derivada de la solicitud o del procedimiento del que formó parte.
Todas esas excepciones son divulgaciones dentro del gobierno, a personas que tienen una función que cumplir con el expediente. Ninguna es una divulgación a un medio de comunicación ni al público. El reglamento también ordena al gobierno coordinarse con el Departamento de Estado para mantener la confidencialidad de estos registros cuando se envían a oficinas de Estados Unidos en el extranjero.
¿Termina la confidencialidad si hablo con la prensa sobre mi caso?
No, según la propia guía del gobierno. El reglamento exige consentimiento por escrito, y el DHS ha abordado directamente la situación de la prensa. La pregunta 17 de la hoja informativa de 2012 sobre confidencialidad de la División de Asilo de USCIS pregunta qué puede compartirse con la prensa cuando un solicitante ha hecho pública su solicitud de asilo. La respuesta dice: “Dado que el reglamento actualmente exige el consentimiento por escrito del solicitante, en general no reconocemos renuncias implícitas a la confidencialidad, aun cuando la información relacionada con el asilo sea de dominio público” (traducción).
Los tribunales federales han interpretado la norma de la misma manera. En Lin, el gobierno argumentó que Lin había renunciado a cualquier objeción a sus esfuerzos por autenticar su documento. El Segundo Circuito rechazó el argumento porque el reglamento exige expresamente una renuncia por escrito, y concluir que había renunciado de forma verbal contradiría su texto claro.
Dicho esto, el argumento que probablemente planteará el gobierno en este caso merece tomarse en serio, y no es débil. Es el siguiente: una persona que aparece en la televisión nacional y describe su propia solicitud de protección ha puesto en disputa pública el contenido de esa solicitud, y cuando la versión pública difiere de la solicitud presentada bajo juramento, el gobierno tiene un interés legítimo en corregir la información. El texto del reglamento le da a ese argumento un lugar donde apoyarse. No depende en absoluto de una renuncia. Depende de la cláusula que permite la divulgación “a discreción del Procurador General” (traducción).
¿Qué es la excepción de “discreción” y hasta dónde llega?
La frase está en el texto vigente de 8 CFR 208.6(a). La hoja informativa del DHS explica que la Ley de Seguridad Nacional (Homeland Security Act) transfirió esta facultad al Secretario de Seguridad Nacional, y que, fuera de las excepciones enumeradas, la divulgación requiere el consentimiento por escrito del solicitante o la autorización específica del Secretario. No hemos encontrado ninguna decisión judicial publicada que defina lo que permite esa discreción, quién debe ejercerla o si autoriza la divulgación a la prensa. En Owino v. Holder, 771 F.3d 527 (9th Cir. 2014), el Noveno Circuito señaló que el gobierno no argumentó que la divulgación en ese caso se hubiera hecho con base en esa cláusula, de modo que el tribunal nunca tuvo que decidir su alcance.
La misma hoja informativa muestra cómo se ha usado esa discreción en la práctica. Se ha ejercido mediante decisiones formales y por escrito en los niveles más altos del departamento: una decisión del Procurador General de octubre de 2001 que dio acceso al FBI con fines antiterroristas, un memorando de 2007 del Secretario Chertoff que extendió el intercambio a agencias de inteligencia y antiterrorismo, un anexo de 2011 firmado por la Secretaria Napolitano, y acuerdos permanentes con Canadá, Australia, el Reino Unido y Nueva Zelanda. La hoja informativa también dice que la información puede compartirse dentro de la cadena de mando jurídica y de políticas del DHS, incluida la Oficina del Asesor Jurídico General. Por lo tanto, que un abogado del DHS revise el expediente no constituye, por sí solo, una violación. Publicarlo es otra cuestión.
Hay dos puntos que enmarcan cómo se desarrollaría el argumento. Primero, la cláusula, tal como está redactada, es una facultad discrecional del titular del departamento, lo que plantea una cuestión de hecho en cada caso: si el Secretario realmente autorizó la divulgación o si el expediente llegó a la prensa por otra vía. En este caso, un alto funcionario del DHS describió personalmente, en público, el motivo de la solicitud antes de que cualquier medio publicara el documento, lo que pone de relieve la cuestión de la autorización. Segundo, el gobierno intentó en 2020 reescribir la norma de confidencialidad. La regla de asilo de diciembre de 2020, 85 FR 80274, habría modificado esta sección junto con gran parte del sistema de asilo, y un tribunal federal suspendió la regla completa antes de que entrara en vigor, en Pangea Legal Services v. DHS (N.D. Cal., 8 de enero de 2021). A octubre de 2026, esa orden judicial sigue vigente, y el memorando que acompaña la ratificación de la regla por parte del DHS (publicada el 19 de noviembre de 2025, 90 FR 51989) reconoce que la regla no puede aplicarse mientras la orden siga en vigor. El texto que rige hoy es la versión vigente al 10 de enero de 2021.
Nuestra opinión: el argumento de la discreción es serio, y un tribunal podría aceptarlo en un caso en que el solicitante haya contado públicamente una historia que contradiga su solicitud. Un tribunal también podría concluir que una corrección puntual (por ejemplo, que la solicitud planteaba otros motivos, o que las conclusiones del juez fueron distintas) habría respondido a la versión pública sin necesidad de publicar el documento. Hasta que un tribunal decida, nadie puede afirmar con seguridad cómo se resolverá.
¿Por qué una filtración de una solicitud de asilo puede poner a una persona en mayor peligro?
Porque una filtración puede crear un peligro que antes no existía. La propia hoja informativa del DHS reconoce que la divulgación pública podría, en casos poco frecuentes, dar lugar a una solicitud de protección verosímil donde antes no la había, al poner al solicitante en la mira del gobierno o del grupo al que acusó de maltrato.
Varios tribunales federales de apelaciones han resuelto que una violación del reglamento es más que un error técnico. En Owino, investigadores del Departamento de Estado mostraron los documentos de arresto de un solicitante keniano a agentes de las estaciones de policía kenianas involucradas, y el Noveno Circuito resolvió que eso violaba 8 CFR 208.6. El tribunal devolvió el caso a la agencia para que decidiera si la divulgación misma había creado un nuevo riesgo de daño, y citó la afirmación del Quinto Circuito en Dayo v. Holder, 687 F.3d 653 (5th Cir. 2012) de que una violación “podría exponer al solicitante de asilo y a su familia a riesgos adicionales” (traducción), así como una decisión similar del Cuarto Circuito en Anim v. Mukasey, 535 F.3d 243 (4th Cir. 2008).
Este principio importa sea o no verdadera la solicitud original. Los perseguidores actúan según lo que creen de una persona, y la ley de asilo de Estados Unidos reconoce que una característica que se atribuye a alguien puede exponerlo a daños igual que una característica real. Una persona que ha sido señalada ante el mundo entero como alguien que alegó una determinada condición puede correr un riesgo real en un país que castiga esa condición. Malí, por ejemplo, adoptó a fines de 2024 un nuevo código penal que tipifica como delito las relaciones entre personas del mismo sexo; fue publicado en el diario oficial del país en diciembre de 2024. En ese contexto, una divulgación hecha para desacreditar una solicitud puede, de hecho, fortalecer los argumentos a favor de la protección.
Si se filtra mi información de asilo, ¿puedo demandar al gobierno?
Por lo general, no para obtener dinero, y las razones son más técnicas de lo que la mayoría espera.
- La Ley de Privacidad (Privacy Act) no protege a la mayoría de los solicitantes de asilo. La ley protege a un “individuo”, y define ese término como “un ciudadano de Estados Unidos o un extranjero admitido legalmente para residencia permanente” (traducción) (5 U.S.C. § 552a(a)(2)). Una persona con un caso de asilo pendiente o con una retención de expulsión concedida no es ninguna de las dos cosas.
- La Ley Federal de Reclamaciones por Agravios (Federal Tort Claims Act, FTCA) se detiene en la frontera. La FTCA permite demandar a Estados Unidos por ciertos actos ilícitos de empleados federales, pero excluye las reclamaciones “que surjan en un país extranjero” (traducción) (28 U.S.C. § 2680(k)). La Corte Suprema resolvió en Sosa v. Alvarez-Machain, 542 U.S. 692, 712 (2004) que esta excepción “impide todas las reclamaciones basadas en cualquier daño sufrido en un país extranjero, sin importar dónde haya ocurrido el acto u omisión ilícitos” (traducción). Para una persona que ya fue expulsada, el daño causado por una filtración por lo general se sufre en el extranjero.
- El reglamento mismo no establece ningún remedio. El Noveno Circuito lo dijo en Owino, y los tribunales han llenado ese vacío dentro de los procedimientos de inmigración y no mediante demandas por daños.
Por eso, el remedio práctico ante una filtración está en el caso de inmigración. Una violación puede servir de base para pedir que se le permita presentar una nueva solicitud de protección basada en el peligro que creó la divulgación, incluso mediante una moción para reabrir cuando el caso ya terminó. También puede formar parte del expediente en una impugnación de una expulsión ante un tribunal federal. Las pruebas de la filtración deben conservarse en cuanto se descubra: capturas de pantalla con fecha, enlaces y los nombres de los medios que la publicaron.
Si el gobierno cree que una solicitud de asilo era falsa, ¿cuál es el procedimiento legal?
Existe uno, y pasa por un juez de inmigración. Conforme a 8 CFR 1208.24, una retención de expulsión puede darse por terminada si se demuestra fraude en la solicitud que haga que la persona no fuera elegible en el momento en que se le concedió. Cuando la concedió un juez de inmigración, el juez o la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) pueden reabrir el caso para considerar la terminación, y el DHS debe probar el motivo de la terminación por preponderancia de la prueba. La persona tiene derecho a una audiencia y a la oportunidad de responder.
De ahí se desprenden varias cosas. Una retención de expulsión concedida significa que un juez ya determinó, después de una audiencia, que la persona cumplía un estándar exigente: que era más probable que no que sufriera persecución. Una diferencia entre un reportaje de televisión y una solicitud presentada bajo juramento es una razón para examinar el caso con más cuidado. No es una determinación de fraude. Además, una persona puede tener más de un motivo de temor. Los relatos de CBS y de Fox pueden ser exactos en cuanto a lo que dijo cada fuente sin que ninguno establezca en qué se basó el juez en 2012. Si el DHS cree que una concesión se obtuvo mediante fraude, el lugar para probarlo es un procedimiento reabierto.
¿Por qué su esposa y sus hijos no tenían la misma protección?
Porque la retención de expulsión protege solo a la persona que la obtiene. El asilo permite incluir al cónyuge y a los hijos como beneficiarios derivados (INA § 208(b)(3)). La retención de expulsión no tiene ninguna disposición sobre derivados, de modo que cada familiar debe calificar con su propia solicitud o tener un estatus por otra vía. En este caso, los hijos son ciudadanos estadounidenses, así que la regla de los derivados no fue lo que separó a la familia. Sí explica por qué una retención de expulsión, a diferencia del asilo, no da a la familia una protección compartida ni un camino hacia la green card. Nuestra guía sobre la retención de expulsión explica los demás límites de ese estatus.
¿Puede enviarse a un tercer país a una persona con retención de expulsión?
Sí, y esa es la política de la que trataba el reportaje de 60 Minutes. La retención de expulsión impide expulsar a la persona solo al país donde el juez determinó que sufriría persecución; el gobierno puede expulsarla a otro país dispuesto a recibirla, y desde 2025 lo ha hecho de forma activa. La demanda colectiva que impugna esa política es DHS v. D.V.D.. El 18 de septiembre de 2026, el Primer Circuito confirmó en lo esencial la decisión del tribunal de distrito de febrero de 2026 que determinó que la política viola el debido proceso. El 29 de septiembre de 2026, la Corte Suprema suspendió la sentencia del tribunal de distrito y aceptó revisar el caso; la audiencia oral está fijada para el 9 de diciembre de 2026. A octubre de 2026, las expulsiones continúan mientras el caso está pendiente. Las personas con una retención de expulsión o con protección bajo la Convención contra la Tortura deben tener un plan con su abogado para hacer valer rápidamente su temor respecto de un tercer país propuesto.
¿Qué deben hacer ahora los solicitantes de asilo para proteger su información?
- Conserve su propia copia completa de todo lo que presentó. Si alguna vez se cuestiona su relato, le conviene responder con el documento en la mano y no de memoria. Si ya no tiene su copia, nuestras guías explican cómo obtener su expediente de USCIS y obtener su expediente de la corte de inmigración.
- No publique su solicitud ni su declaración en internet, y piense bien antes de describir su caso en público. Lo que usted divulgue no equivale a una renuncia según la guía escrita del DHS, pero todo lo que diga en público puede compararse con lo que declaró bajo juramento. Un relato público que difiera de su declaración de asilo invita exactamente al tipo de ataque que muestra este caso.
- Antes de hablar con los medios sobre un caso pendiente o ya decidido, consulte con su abogado. Sepa qué partes de su historia constan en el expediente y asegúrese de que lo que diga sea coherente con ellas.
- No firme un consentimiento por escrito para la divulgación a menos que entienda lo que abarca. El consentimiento por escrito es lo único que, sin duda, pone fin a la protección.
- Si cree que su información fue divulgada, documéntelo e informe a su abogado de inmediato. Una filtración puede respaldar una nueva solicitud de protección, y los plazos importan en las mociones para reabrir.
La norma que protege los expedientes de asilo es sólida en el papel y débil en remedios, y el gobierno tiene ahora un argumento vigente a favor de una excepción que los tribunales nunca han definido. Para un solicitante, lo más prudente es mantener lo que dice en público en coherencia con lo que consta en el expediente, y tratar su expediente como algo que debe proteger. Si usted tiene un caso de asilo, de retención de expulsión o de protección bajo la CAT y tiene preguntas sobre su expediente o sus opciones, nuestra guía de asilo es un buen punto de partida, y puede comunicarse con nuestra oficina para programar una consulta.







